Tiempos Modernos
No sé si escribir sobre los desahucios, sobre la inutilidad que viene demostrando nuestra "democracia" en los últimos tiempos, sobre el escaso impacto de la huelga en quienes nos gobiernan o sobre el paro. Todos estamos saturados de información a cerca de estos temas que ocupan portadas de periódicos, informativos y minutos de programas varios durante semanas y semanas.
No sé si escribir sobre los desahucios, sobre la inutilidad que viene demostrando nuestra "democracia" en los últimos tiempos, sobre el escaso impacto de la huelga en quienes nos gobiernan o sobre el paro. Todos estamos saturados de información a cerca de estos temas que ocupan portadas de periódicos, informativos y minutos de programas varios durante semanas y semanas.
Por todo ello, la primera entrada de "Tiempos Modernos" la dedicamos a nuestra futura profesión: el periodismo.
Muchos se esfuerzan por desprestigiar esta profesión, otros se hacen llamar "periodistas" y la embarran con un sinsentido de palabras que ni ellos mismo entienden. Hoy desde este humilde blog alzamos nuestra voz para dejar claro que estudiamos e intentamos formarnos en esto del periodismo porque aún creemos en el ser humano. Sí, es tan simple como una cuestión de creencias; creer en que somos capaces de cambiar el mundo, transformarlo o al menos luchar por ello aunque muchos caigan en el camino.
Una sociedad bien informada es una sociedad civilizada, y no nos molesta admitir que a ésta en la que vivimos actualmente le hace falta un poco de orden (por qué no decirlo, bastante orden). Existen muchas formas de parar la descivilización, y no nos cabe duda que el buen periodismo es una de ellas. Porque como diría la gran Elvira Lindo, "yo tengo un altarcillo para los que son capaces de contar este desastre sin perder la inocencia y la sonrisa".
La información es poder. Una lástima que ese poder esté en manos de unos pocos. La información es libertad: libertad para elegir cómo vivir, qué queremos y hasta dónde queremos llegar.
Muchos se esfuerzan por desprestigiar esta profesión, otros se hacen llamar "periodistas" y la embarran con un sinsentido de palabras que ni ellos mismo entienden. Hoy desde este humilde blog alzamos nuestra voz para dejar claro que estudiamos e intentamos formarnos en esto del periodismo porque aún creemos en el ser humano. Sí, es tan simple como una cuestión de creencias; creer en que somos capaces de cambiar el mundo, transformarlo o al menos luchar por ello aunque muchos caigan en el camino.
Una sociedad bien informada es una sociedad civilizada, y no nos molesta admitir que a ésta en la que vivimos actualmente le hace falta un poco de orden (por qué no decirlo, bastante orden). Existen muchas formas de parar la descivilización, y no nos cabe duda que el buen periodismo es una de ellas. Porque como diría la gran Elvira Lindo, "yo tengo un altarcillo para los que son capaces de contar este desastre sin perder la inocencia y la sonrisa".
La información es poder. Una lástima que ese poder esté en manos de unos pocos. La información es libertad: libertad para elegir cómo vivir, qué queremos y hasta dónde queremos llegar.
Recuerden: la falta de información es directamente proporcional a la pérdida de libertad.